¿Tienes cerca el examen del Galope 1? ¿O estás empezando a prepararlo y quieres comprobar qué cosas recuerdas de tus clases?
Vamos a hacer un pequeño repaso juntos.
Seguramente ya sabes muchas de las cosas que vamos a contar. Las has practicado al preparar a tu caballo, al entrar en la pista o mientras tu profesor te corregía algún detalle. Ahora toca recordarlas, entender por qué son importantes y fijarse en esas pequeñas cosas que a veces pasamos por alto.
El Galope 1 es el primer nivel del Programa de Galopes de la Real Federación Hípica Española (RFHE). Para prepararlo hay que trabajar la equitación, los cuidados y manejo del caballo y algunos conocimientos generales.
Vamos por partes.
1. Antes de montar, fíjate en cómo te acercas al caballo
Empezamos por algo que haces en muchas clases: acercarte al caballo para prepararlo.
Puede parecer fácil, pero recuerda que un caballo necesita saber que estás ahí. Acércate con tranquilidad, procura que pueda verte y evita sorprenderlo con movimientos bruscos.
Un pequeño consejo: cuando estés junto a él, observa sus orejas y su actitud. ¿Está pendiente de lo que ocurre? ¿Parece tranquilo? ¿Hay algo que le incomoda?
No tienes que interpretar todos sus gestos, pero sí empezar a reconocer que su comportamiento nos da información.
Y recuerda que, en este primer nivel, también debes familiarizarte con la cabezada de cuadra, aprender a colocarla y conocer las normas para atar y conducir al caballo con seguridad. Practica siempre siguiendo las indicaciones de tu profesor.
2. ¿Te acuerdas de para qué sirve cada cepillo?
Vamos con la limpieza.
Imagina que tienes delante una rasqueta, un cepillo, una bruza y un limpiacascos. ¿Sabrías explicar para qué sirve cada uno?
La rasqueta ayuda a desprender la suciedad en las zonas adecuadas del cuerpo. El cepillo permite retirarla y la bruza ayuda a completar la limpieza del pelo. El limpiacascos sirve para eliminar la suciedad acumulada en los cascos.
No basta con recordar los nombres. Lo interesante es saber cuándo utilizar cada utensilio y qué precauciones debes tener.
Para repasarlo en tu próxima clase: antes de empezar la limpieza, intenta nombrar los utensilios que vas a utilizar y explicar mentalmente qué función cumple cada uno.
Y presta especial atención a los cascos. Su limpieza permite retirar barro, piedras y otros restos, además de comprobar si observas algo que debas comunicar al profesor.
3. Vamos a recordar algunas partes del caballo
Seguro que has escuchado muchas veces palabras como cruz, grupa o dorso. Pero ¿sabrías señalar dónde están?
Repasemos algunas:
- Cruz: zona situada entre el cuello y el dorso, a la altura de la parte superior de los hombros.
- Dorso: región superior del tronco, detrás de la cruz.
- Grupa: parte superior de la región posterior del caballo.
- Pecho: zona delantera del tronco, entre las extremidades anteriores.
- Cascos: estructuras que protegen el extremo de las extremidades y soportan el peso del caballo.
Un truco para aprenderlas: aprovecha cuando tengas al caballo delante. Identificar las partes sobre un animal real ayuda mucho más que intentar memorizar una lista de palabras.
También conviene repasar las capas, que son las denominaciones utilizadas para describir el color del pelo del caballo.
Por ejemplo, ¿recuerdas la diferencia entre un alazán y un tordo? El alazán presenta tonalidades rojizas; el tordo tiene una mezcla de pelos blancos y pigmentados y puede aclararse con la edad.
4. Ahora sí, vamos a montar: ¿cómo llevas tu posición?
Una vez en la pista, hay algo que tu profesor probablemente te recuerda con frecuencia: la posición.
Mira hacia donde vas, procura mantener los hombros relajados y deja que tu cuerpo acompañe el movimiento del caballo.
¿Te has dado cuenta de que, cuando miras continuamente hacia abajo, te resulta más difícil mantener una buena posición?
También es habitual que, al empezar, intentemos sujetarnos con las riendas cuando perdemos el equilibrio. Sin embargo, las riendas no están para sostener nuestro peso.
Qué puedes recordar durante tu próxima clase: mirada al frente, cuerpo equilibrado y manos tranquilas. No intentes corregirlo todo a la vez; escucha las indicaciones de tu profesor y trabaja cada aspecto poco a poco.
Y no olvides que subir y bajar correctamente del caballo también forma parte de lo que debes aprender para el Galope 1.
5. Paso, trote y galope: ¿recuerdas cómo se mueve el caballo?
Aquí llega una de las partes más importantes.
En el Galope 1 se trabaja la evolución al paso, al trote y al galope en grupo. Sí, el galope también forma parte de este primer nivel, aunque las habilidades que se esperan son las propias de un alumno que está comenzando.
Vamos a recordar las diferencias.
Al paso, el caballo se desplaza en un aire de cuatro tiempos y siempre mantiene algún apoyo en el suelo. Es un buen momento para trabajar la posición, la dirección y la coordinación.
Al trote, el movimiento es de dos tiempos, con apoyos diagonales y momentos de suspensión. Recuerda lo que has practicado para acompañar el movimiento sin perder el equilibrio.
Al galope, el caballo se mueve en tres tiempos y tiene una fase de suspensión. En esta etapa inicial, lo importante es familiarizarse con el aire y evolucionar en grupo bajo la supervisión del profesor.
Un consejo: no intentes memorizar los aires como tres definiciones aisladas. Piensa en cómo notas el movimiento del caballo cuando pasas de uno a otro. Relacionar lo que estudias con lo que sientes al montar ayuda a comprenderlo.
6. ¿Y cuando no estás montando? También estás aprendiendo
Hay una parte de la preparación que a veces recibe menos atención: el manejo del caballo desde el suelo.
En el Galope 1 debes familiarizarte con tareas como conducir al caballo del diestro y con la cabezada de trabajo, además de retirar correctamente la cabezada de trabajo y la montura.
No son ejercicios que debas improvisar por tu cuenta. Aprende la secuencia que te enseña tu profesor y presta atención a dónde te colocas, cómo sujetas el equipo y cómo reacciona el caballo.
Para tu próximo día de clase: fíjate en todo lo que haces desde que vas a buscar al caballo hasta que terminas de prepararlo. Muchas de esas acciones forman parte de tu aprendizaje y pueden ayudarte a repasar.
7. Hay algo que no debes olvidar: la seguridad
Puede que algunas normas te parezcan evidentes porque las escuchas desde tu primera clase. Precisamente por eso es importante que se conviertan en hábitos.
Lleva el casco de protección correctamente ajustado, utiliza calzado adecuado y respeta las distancias entre caballos.
Cuando estés en la pista, escucha las indicaciones del profesor y presta atención a los demás jinetes.
Y si observas algo extraño en el caballo, en el equipo o en las instalaciones, comunícalo.
Recuerda: aprender a montar también implica aprender a cuidar de tu seguridad y de la del caballo.
¿Qué debes tener claro antes del examen del Galope 1?
No necesitas estudiar como si fueras a presentarte a un examen universitario, pero tampoco conviene confiarse pensando que todo consiste en montar.
La evaluación contempla tres áreas: práctica de equitación, cuidados y manejo del caballo y conocimientos generales.
Por eso, mientras preparas el examen, comprueba que sabes explicar lo que haces en las tareas habituales y que entiendes las indicaciones que recibes durante las clases.
Si hay algo que no recuerdas, pregunta. Si una tarea todavía te cuesta, practícala con tu profesor. Y si un concepto te resulta confuso, intenta relacionarlo con una situación que hayas vivido en la escuela.
Y ahora, a seguir practicando
Esperamos que este repaso te haya ayudado a recordar algunas de las cosas que ya has aprendido y a identificar otras que quizá necesites practicar un poco más.
El Galope 1 es el comienzo de tu formación ecuestre. Lo importante es ir adquiriendo conocimientos, confianza y buenos hábitos con los caballos.
En la Escuela de Equitación del CHAS, en Gijón, acompañamos a nuestros alumnos desde sus primeras clases y durante la preparación de los distintos niveles de Galopes.
Si quieres conocer nuestras clases o recibir información sobre la preparación de los Galopes, puedes contactar con la Escuela en los teléfonos 659 907 740 y 658 365 116.