Jaime Silvela: «Tenemos una gran historia detrás y mucho potencial por delante»
Jaime Silvela Castañón ha asumido la presidencia del Consejo de Administración de CHAS Gijón, tras el relevo de Jesús Kocina, que continuará formando parte del Consejo.
Vinculado desde hace siete años a la gestión del CHAS y con una amplia trayectoria en la competición hípica, Silvela afronta esta responsabilidad con el propósito de continuar desarrollando los proyectos iniciados y seguir mejorando las instalaciones, la actividad deportiva y la vida social del club.
Hablamos con él sobre lo que significa este nombramiento, los retos que tiene por delante y su visión del futuro del CHAS.
Llevas muchos años vinculado al mundo de la hípica, tanto en la competición como en la gestión del CHAS. ¿Qué supone para ti asumir ahora la presidencia del club y cómo afrontas esta nueva responsabilidad?
Mi trayectoria en la hípica comenzó en 1999, en El Asturcón, donde empecé a montar en la escuela, pero mi vinculación con el CHAS tiene también un componente muy sentimental. Mi padre comenzó aquí su formación como jinete, montando caballos como Dariko y Deli, y mi madre fue socia del club y disfrutaba especialmente de las cenas de Nochevieja. Por eso, asumir la presidencia tiene para mí un significado que va más allá de lo profesional.
Llevo siete años vinculado a la sociedad como consejero delegado, lo que me ha permitido conocer en profundidad tanto el funcionamiento del club como sus necesidades y posibilidades de crecimiento. Afronto esta nueva etapa con mucha ilusión, energía y ganas de seguir desarrollando proyectos que mejoren la experiencia de nuestros socios, usuarios y aficionados a la hípica. Tenemos una gran historia detrás y mucho potencial por delante.
Tu trayectoria como jinete, con importantes éxitos deportivos a nivel nacional, te permite conocer muy bien las necesidades de este deporte. ¿Qué crees que puede aportar esa experiencia a tu nueva etapa como presidente?
Conocer la competición desde dentro siempre suma. Te permite entender las necesidades de los jinetes, los caballos y los organizadores, y también facilita las relaciones con profesionales, federaciones y participantes de toda España.
No obstante, la gestión diaria de un club exige una perspectiva diferente. Los resultados deportivos quedan en un segundo plano y cobran protagonismo la planificación, la organización y la sostenibilidad económica. En ese ámbito contamos con un equipo de trabajo muy bueno, tanto en la escuela como en el conjunto del club.
Mi objetivo es poner mi experiencia al servicio de ese equipo y seguir consolidando al CHAS como un club hípico de referencia en Asturias, tanto por su actividad deportiva como por la calidad de sus instalaciones y servicios.
El CHAS está viviendo una etapa de cambios, con nuevas inversiones, mejoras en las instalaciones y nuevos servicios. ¿Cómo valoras la evolución que está experimentando el club y cuáles consideras que deben ser las prioridades para seguir creciendo?
La evolución está siendo lenta, pero positiva. Durante décadas, la reinversión en las instalaciones fue limitada y recuperar ese terreno, modernizar los espacios y poner al día un club con tanta historia requiere tiempo, planificación y una inversión importante.
Nuestra prioridad debe ser continuar mejorando las instalaciones para ofrecer un entorno cada vez más cómodo, atractivo y agradable para quienes utilizan el club. Queremos que el socio sienta que el CHAS es un lugar en el que merece la pena estar, más allá de la actividad estrictamente deportiva.
Además, uno de nuestros grandes objetivos es recuperar plenamente la sede social e impulsar un proyecto de hostelería que devuelva vida a esos espacios. Creemos que disponer de un punto de encuentro donde los socios puedan reunirse, compartir tiempo con sus familias y disfrutar del club es fundamental para su futuro.
La Escuela de Equitación ha sido siempre uno de los pilares del CHAS y tiene un papel fundamental en su futuro. ¿Cómo te gustaría que evolucionara en esta nueva etapa y qué objetivos te planteas para seguir impulsándola?
La escuela seguirá siendo uno de los pilares fundamentales del CHAS. Queremos que continúe creciendo, mejorando la experiencia de los alumnos y ofreciendo a las familias una visión clara de su aprendizaje y evolución.
En esa línea, estamos desarrollando una aplicación que permitirá a los padres realizar un seguimiento de la progresión de sus hijos y acceder a contenidos multimedia de su actividad en la escuela. Queremos aprovechar la tecnología para acercar todavía más la escuela a las familias.
También tenemos el reto de renovar progresivamente nuestra plantilla de caballos, adaptándola a las necesidades actuales de la actividad y garantizando el bienestar animal. Y, desde el punto de vista deportivo, nos gustaría dar un paso más y fomentar la participación de nuestros alumnos en competiciones frente a otras escuelas de Asturias. Queremos que quienes se forman en el CHAS tengan la oportunidad de progresar, disfrutar de la competición y sentirse parte de un proyecto deportivo.
El CHAS ha conseguido hacerse un hueco importante en el calendario hípico nacional, acogiendo competiciones de alto nivel y atrayendo a jinetes de toda España. ¿Cómo valoras su posicionamiento actual y qué objetivos os planteáis para los próximos campeonatos?
Cuando asumimos la gestión del CHAS, la actividad competitiva se concentraba prácticamente en el mes de agosto. Desde entonces hemos trabajado para elevar el nivel y la categoría de los concursos, llegando a organizar competiciones internacionales, campeonatos de España y pruebas de la Liga Oro, uno de los circuitos más destacados del calendario nacional.
El salto que se ha dado, tanto en nivel deportivo como en capacidad de convocatoria, ha sido muy importante. Por eso, más que plantearnos crecer a cualquier precio, queremos consolidar lo conseguido y seguir mejorando la calidad de nuestros concursos.
Para ello, seguiremos invirtiendo en material deportivo, como los obstáculos, y cuidando especialmente la experiencia de los participantes, con una organización eficiente y un trato cercano. También es fundamental contar con unas pistas en las mejores condiciones, y en ese aspecto el trabajo de Willy, de Geolastic, es clave para garantizar la calidad de la competición.
Además, estudiaremos la posibilidad de impulsar una liga de invierno que permita ampliar el calendario y dar continuidad a la actividad deportiva durante todo el año, evitando que la competición se concentre principalmente en los meses de verano.
El CHAS forma parte de la historia deportiva de Gijón y mantiene una relación muy estrecha con la ciudad. Mirando hacia los próximos años, ¿qué club te gustaría construir y qué papel crees que debe desempeñar tanto en la vida deportiva como en la social de Gijón?
El CHAS es un club con una larga historia y muy arraigado en Gijón. Me gustaría que en los próximos años se consolidase como un espacio para disfrutar en familia, un lugar que transmita esa sensación de estar en el campo, rodeado de naturaleza y caballos, sin salir de la ciudad.
Creo que tenemos una oportunidad magnífica para acercar la hípica a más personas y hacerla accesible a quienes todavía no la conocen. Me encantaría que no hubiera un asturiano que no hubiese tenido la oportunidad de subirse a un caballo del CHAS.
Nuestro objetivo es que el club sea mucho más que un lugar donde practicar deporte: que sea un espacio de encuentro, convivencia y ocio, abierto a la ciudad y capaz de transmitir a las nuevas generaciones la pasión por los caballos y el respeto por los animales.
En los últimos meses se han dado pasos importantes para recuperar la vida social del CHAS y conseguir que el club sea, cada vez más, un lugar de encuentro para sus socios. ¿Cómo te gustaría seguir avanzando en esa dirección y qué papel crees que debe tener esa vida social en el futuro del club?
La vida social es una parte esencial de lo que debe ser un club como el CHAS. La hípica es el eje de nuestra actividad, pero un club no se construye únicamente alrededor del deporte: se construye también a través de las personas, de las relaciones que se generan y de las experiencias que se comparten.
Queremos seguir recuperando espacios y actividades que animen a los socios a venir al club incluso cuando no tienen que montar a caballo o participar en una competición. Para ello, será importante desarrollar una programación social atractiva, recuperar la sede social e impulsar un proyecto de hostelería que permita disfrutar del CHAS durante más horas y en diferentes momentos del día.
Me gustaría que las familias encontraran aquí un lugar donde pasar tiempo juntas, que los socios pudieran reunirse con amigos y que el club recuperase ese ambiente de convivencia que hace que uno se sienta parte de algo.
En definitiva, queremos que el CHAS sea un club vivo, en el que el deporte, la naturaleza y la vida social se complementen. Que la gente venga por los caballos, pero que también se quede por el ambiente, por las personas y por todo lo que significa pertenecer al club.